El CPM (coste por mil impresiones) es lo que pagas en una campaña de publicidad online por cada 1.000 veces que se muestra tu anuncio. Sirve tanto como modelo de compra como para comparar lo caro o barato que te sale llegar a una audiencia en distintos canales.
Cómo se calcula el CPM
La fórmula es sencilla:
CPM = (coste total / impresiones) × 1.000
Por ejemplo, si una campaña en Meta te ha costado 450 € y ha generado 180.000 impresiones:
- 450 / 180.000 = 0,0025 € por impresión.
- 0,0025 × 1.000 = 2,50 € de CPM.
También funciona al revés. Si sabes que el CPM medio de tu sector ronda los 4 € y quieres 500.000 impresiones, necesitarás un presupuesto aproximado de 500 × 4 = 2.000 €.
Ojo con no confundir impresiones con alcance: 180.000 impresiones pueden ser 60.000 personas que han visto el anuncio tres veces cada una (frecuencia de 3).
Dónde se usa el CPM
El CPM es el modelo natural de los formatos cuyo objetivo es que te vean, no necesariamente que hagan clic:
- Display y programática: banners en webs y apps, comprados en la Red de Display de Google Ads o mediante plataformas DSP.
- YouTube y vídeo: campañas de alcance y de anuncios bumper.
- Meta (Facebook e Instagram): aunque optimices por otro objetivo, la plataforma informa siempre del CPM y es la referencia para comparar subastas.
- Branding y awareness: lanzamientos, notoriedad de marca y campañas de remarketing donde interesa repetir el mensaje.
En búsqueda (SEM) casi nunca se compra por CPM: ahí el modelo estándar es el CPC, porque el usuario ya ha mostrado una intención.
El vCPM de Google Ads: pagar solo por impresiones visibles
Una impresión no garantiza que alguien haya visto el anuncio: puede cargarse al final de la página y nunca entrar en pantalla. Por eso Google Ads ofrece el vCPM (CPM visible), donde pagas por cada 1.000 impresiones visibles.
Según la documentación de Google Ads sobre visibilidad, un anuncio de display cuenta como visible cuando al menos el 50 % de su superficie aparece en pantalla durante un segundo, y un anuncio de vídeo cuando lo hace durante dos segundos.
El vCPM suele ser más alto que el CPM, porque descarta impresiones que no se ven, pero es una comparación más honesta del alcance real.
CPM vs CPC vs CPA: cuándo comprar cada uno
| Modelo | Pagas por | Encaja cuando |
|---|---|---|
| CPM | Cada 1.000 impresiones | Buscas notoriedad, alcance o frecuencia sobre una audiencia definida |
| CPC | Cada clic | Quieres tráfico cualificado hacia una página concreta |
| CPA | Cada conversión (venta, lead, registro) | Tienes medición de conversiones fiable y volumen suficiente para optimizar |
Las tres métricas están conectadas. Si conoces tu CPM y tu CTR, puedes deducir el CPC: CPC = CPM / (CTR × 1.000). Con un CPM de 5 € y un CTR del 1 %, cada clic sale a 5 / 10 = 0,50 €. Si luego convierte el 2 % de los clics, el CPA será 0,50 / 0,02 = 25 €.
Qué hace subir o bajar el CPM
El CPM no es un precio fijo: sale de una subasta y cambia con la competencia por cada impresión. Los factores que más pesan son:
- Audiencia: cuanto más segmentada y más disputada (por ejemplo, directivos o perfiles con alto poder adquisitivo), más cara.
- Temporada: en Black Friday, Navidad o rebajas muchos anunciantes pujan por los mismos usuarios y el CPM sube; en enero suele relajarse.
- Ubicación: una posición destacada en un medio premium no cuesta lo mismo que un banner en una app de juegos.
- Formato: el vídeo y los formatos grandes suelen tener CPM más alto que un banner estándar.
- Calidad y relevancia del anuncio: en plataformas como Meta, un creativo con buena respuesta puede conseguir impresiones más baratas.
Si quieres una referencia antes de lanzar, la calculadora de coste de Google Ads te ayuda a estimar presupuesto a partir de tu sector y tus métricas.
Cómo leer el CPM junto al CTR y la conversión
El CPM aislado dice poco. Mirado con otras métricas, te indica dónde está el problema de una campaña:
- CPM alto y CTR alto: pagas caro, pero llegas a gente interesada. Suele ser aceptable si el CPA cuadra.
- CPM bajo y CTR muy bajo: impresiones baratas que nadie mira. Revisa ubicaciones y segmentación.
- Buen CTR y mala conversión: el anuncio atrae, pero la página de aterrizaje no cumple. Es un trabajo de CRO, no de medios.
- CPM que sube semana a semana con la misma audiencia: posible saturación o fatiga creativa. Amplía audiencia o renueva anuncios.
Al final, la pregunta no es si el CPM es bajo, sino si el coste por resultado y el ROAS salen rentables para tu negocio.
Errores habituales con el CPM
- Comparar CPM entre canales sin tener en cuenta formato ni visibilidad.
- Optimizar solo por CPM bajo y acabar comprando inventario de mala calidad.
- Confundir impresiones con personas alcanzadas y olvidar la frecuencia.
- Usar CPM en campañas de respuesta directa sin medir conversiones, lo que impide saber si la inversión vuelve.
Preguntas frecuentes
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CPM significa coste por mil impresiones (del latín mille). Es lo que pagas, o lo que te cuesta de media, cada vez que tu anuncio se muestra 1.000 veces, independientemente de los clics que reciba.
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Divide el coste total de la campaña entre el número de impresiones y multiplica por 1.000. Si gastas 300 € y consigues 120.000 impresiones, tu CPM es de 2,50 €.
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Depende del objetivo. El CPM encaja cuando buscas alcance y recuerdo de marca; el CPC, cuando quieres tráfico a una web. Si tu meta son ventas o leads, lo habitual es optimizar por conversión (CPA) y usar el CPM y el CPC como métricas de control.
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No necesariamente. Un CPM bajo puede venir de ubicaciones de poca calidad o de audiencias que no compran. Hay que leerlo junto al CTR, la tasa de conversión y el coste por resultado para saber si esas impresiones valen algo.