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Lo que McKinsey espera de un CMO en 2023

Descubre las claves que McKinsey identifica para ser un CMO exitoso en 2023: Habilidades, KPIs, transformación digital y más.

Un reciente estudio de McKinsey revela que el 83% de los directores generales esperan que el marketing se convierta en el principal impulsor del crecimiento de la empresa en la era digital. Los tiempos en que el departamento de marketing era un centro de soporte han quedado atrás.

Ahora, la dirección general y el consejo de administración esperan de los CMO un enfoque proactivo y de liderazgo real. Cumplir esa promesa, sin embargo, supone un reto considerable. Implica adoptar un nuevo marco mental y un nuevo modelo operacional de marketing (MOM).

En este artículo resumimos qué significa ser un buen CMO hoy y qué cambios concretos implica ese rol, basándonos en los hallazgos de McKinsey y en las tendencias que están redefiniendo la función de marketing.

El nuevo marco mental del CMO: El líder unificador

El marketing moderno pone todo su esfuerzo en aprovechar los recursos de la empresa para ofrecer la mejor experiencia al usuario e impulsar el crecimiento a través de ella. Para lograrlo, el CMO necesita transformarse en lo que McKinsey denomina un "Líder Unificador".

Esto significa que el director de marketing debe fomentar activamente la colaboración entre su departamento y el resto de la organización. No se trata solo de coordinar campañas, sino de alinear la visión de marketing con los objetivos estratégicos del negocio.

El CMO moderno no trabaja en silos. Conecta ventas, producto, tecnología y atención al cliente bajo una narrativa común centrada en el cliente.

El entorno post-pandemia que redefine el rol del CMO

La pandemia aceleró cambios que ya estaban en marcha. El comercio electrónico creció en dos años lo que se esperaba en una década. Los hábitos del consumidor cambiaron de forma permanente y la digitalización dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad de supervivencia.

Para el CMO, esto tiene implicaciones directas. Los canales digitales ya no son un complemento, son el canal principal. La personalización a escala, el marketing basado en datos y la experiencia omnicanal se han convertido en requisitos básicos, no diferenciadores.

Además, los consumidores post-pandemia son más exigentes con los valores de las marcas. Esperan transparencia, responsabilidad y coherencia entre lo que una empresa dice y lo que hace. El CMO es el responsable de que esa coherencia exista.

Competencias clave que debe tener un CMO en 2023

McKinsey identifica un conjunto de habilidades específicas que separan a los CMOs de alto rendimiento del resto. No basta con tener experiencia en marketing tradicional. El perfil exigido hoy es más amplio y más técnico.

Pensamiento basado en datos

El CMO debe ser capaz de leer, interpretar y actuar sobre datos complejos. No necesita ser un científico de datos, pero sí necesita hacer las preguntas correctas y entender las respuestas. Las decisiones de marketing deben estar respaldadas por evidencia, no por intuición.

Comunicación estratégica con el consejo de administración

Uno de los mayores retos del CMO es traducir el impacto del marketing en términos financieros que el CEO y el consejo entiendan. Hablar de impresiones o clicks no es suficiente. El CMO debe conectar la actividad de marketing con el crecimiento del negocio de forma clara y cuantificable.

Inteligencia emocional y liderazgo de personas

Los equipos de marketing son cada vez más diversos, especializados y distribuidos. El CMO necesita inspirar, cohesionar y motivar a perfiles muy diferentes, desde creativos hasta analistas de datos. La inteligencia emocional no es un rasgo secundario, es una competencia de liderazgo esencial.

Visión tecnológica

El ecosistema MarTech crece cada año. El CMO no necesita dominar cada herramienta, pero sí debe entender qué tecnologías son estratégicas para su organización y cómo integrarlas en los procesos del equipo.

Transformación digital del departamento de marketing

Liderar la transformación digital del marketing no significa comprar software nuevo. Significa reimaginar cómo trabaja el equipo, cómo toma decisiones y cómo se relaciona con el cliente.

Adopción de herramientas MarTech

Plataformas de automatización, CRMs, herramientas de analítica avanzada y soluciones de personalización son parte del stack tecnológico que cualquier departamento de marketing moderno debe dominar. El CMO debe priorizar inversiones tecnológicas con criterio estratégico, no seguir tendencias sin más.

First-party data como activo estratégico

Con la desaparición progresiva de las cookies de terceros, los datos propios (first-party data) se han convertido en el activo más valioso del marketing. El CMO debe construir estrategias para capturar, gestionar y activar esos datos de forma ética y efectiva.

Automatización del marketing

La automatización no solo ahorra tiempo. Permite personalizar a escala, mejorar la consistencia de los mensajes y liberar al equipo para tareas de mayor valor estratégico. El CMO debe identificar qué procesos son automatizables y liderarlos con criterio.

Agilidad organizacional en marketing

McKinsey señala la agilidad como una ventaja competitiva crítica. Los mercados cambian rápido. Las empresas que pueden ajustar su estrategia en semanas, no en trimestres, tienen una ventaja real.

El CMO puede impulsar una cultura ágil en marketing adoptando ciclos de planificación más cortos, priorizando el aprendizaje iterativo sobre la planificación perfecta y creando equipos multidisciplinares capaces de ejecutar de forma autónoma.

Esto implica romper con la estructura de "campañas anuales" y adoptar un modelo de trabajo más cercano a los sprints: definir objetivos concretos, ejecutar, medir y ajustar. La velocidad de aprendizaje es, en sí misma, una ventaja competitiva.

Sostenibilidad y propósito corporativo en la estrategia de marketing

McKinsey es explícito al respecto: los consumidores y los inversores esperan que las empresas tengan un propósito más allá del beneficio económico. El CMO es uno de los principales responsables de articular y comunicar ese propósito.

Integrar la sostenibilidad en la estrategia de marketing no significa lanzar una campaña verde. Significa alinear los mensajes de marca con acciones reales y verificables. El greenwashing penaliza. La autenticidad fideliza.

El CMO debe trabajar con el CEO y con el equipo de sostenibilidad para identificar los compromisos reales de la empresa y traducirlos en narrativas de marca que conecten emocionalmente con los consumidores y generen confianza a largo plazo.

Gestión de stakeholders: Más allá del consumidor

El CMO no solo gestiona la relación con los clientes. En 2023, su rol implica alinear expectativas con un conjunto más amplio de partes interesadas.

  • Inversores: necesitan ver el marketing como motor de crecimiento, no como gasto. El CMO debe demostrar retorno con datos.
  • Empleados: la marca empleadora (employer branding) es responsabilidad del CMO. Atraer talento también es marketing.
  • Socios y distribuidores: la estrategia de canal requiere mensajes y materiales consistentes. El CMO debe garantizar esa consistencia.
  • Medios y analistas: la narrativa pública de la empresa pasa por el CMO. Construir relaciones con medios estratégicos es parte del trabajo.

Gestionar bien a los stakeholders significa entender qué espera cada grupo y adaptar la comunicación sin perder coherencia de marca. Es un ejercicio de diplomacia estratégica que los mejores CMOs dominan.

Gestión del talento en el equipo de marketing

Un CMO es tan bueno como el equipo que construye. McKinsey identifica la gestión del talento como una de las responsabilidades más críticas del líder de marketing moderno.

Identificar los perfiles que necesita el equipo

El marketing moderno requiere perfiles que antes no existían: especialistas en datos, expertos en customer experience, ingenieros de marketing, especialistas en privacidad. El CMO debe hacer un diagnóstico honesto de las capacidades actuales y las brechas de talento.

Desarrollar y retener al talento existente

Contratar es costoso. Desarrollar al equipo interno es más eficiente y genera mayor compromiso. El CMO debe crear planes de desarrollo claros, ofrecer exposición a proyectos estratégicos y construir una cultura de aprendizaje continuo.

Crear un entorno donde el talento quiera trabajar

Los mejores perfiles digitales tienen opciones. El CMO debe ofrecer un propósito claro, autonomía real y oportunidades de crecimiento para atraer y retener a los mejores. La cultura del departamento es, en parte, responsabilidad del CMO.

Métricas y KPIs que todo CMO debe monitorizar

El CMO que no mide no puede demostrar valor. McKinsey insiste en que el marketing debe hablar el idioma del negocio, y ese idioma son los números.

  • ROI de marketing: el retorno sobre la inversión en marketing es el indicador más básico y el más exigido por el CEO y el CFO.
  • Coste de adquisición de clientes (CAC): cuánto cuesta conseguir un nuevo cliente. Debe analizarse por canal para optimizar la inversión.
  • Valor del tiempo de vida del cliente (LTV): cuánto ingresa un cliente a lo largo de su relación con la empresa. La relación LTV/CAC es un indicador de salud del negocio.
  • Net Promoter Score (NPS): mide la satisfacción y lealtad del cliente. Un NPS alto es una ventaja competitiva sostenible.
  • Cuota de mercado: el crecimiento de marketing debe traducirse en crecimiento de cuota, no solo en métricas de vanidad.
  • Velocidad del pipeline de ventas: el marketing que no alimenta el pipeline de ventas no está haciendo su trabajo estratégico.
  • Tasa de retención de clientes: retener es más rentable que adquirir. El CMO debe ser responsable de la retención, no solo de la adquisición.

Estos KPIs deben revisarse de forma regular en el comité de dirección. El CMO que presenta datos con regularidad y claridad construye credibilidad interna y protege el presupuesto de marketing.

Los primeros 90 días del nuevo CMO: Una hoja de ruta accionable

Asumir el rol de CMO en una nueva empresa es uno de los momentos más críticos de la carrera de un líder de marketing. Los primeros 90 días marcan la percepción que tendrán de ti el CEO, el equipo y el resto de la organización.

Primeras semanas: Escuchar antes de actuar

El error más común de un nuevo CMO es llegar con soluciones antes de entender el problema. Las primeras semanas deben dedicarse a escuchar: al equipo, a los clientes, a las ventas y al CEO. Auditar el estado actual del departamento sin prejuicios es el primer paso.

Del día 30 al 60: Diagnosticar y priorizar

Con la información recopilada, el CMO debe identificar las principales oportunidades y bloqueos. ¿Dónde está el mayor impacto posible en el menor tiempo? ¿Qué procesos están rotos? ¿Qué talento tiene el equipo y qué le falta? Este diagnóstico debe documentarse y compartirse con el CEO.

Del día 60 al 90: Comunicar la visión y lanzar las primeras iniciativas

En este periodo, el nuevo CMO debe presentar su visión de marketing al comité de dirección y al equipo. No tiene que ser perfecta, pero sí clara y orientada al negocio. Además, debe lanzar una o dos iniciativas concretas que generen resultados visibles rápidamente. Las victorias tempranas construyen credibilidad.

Por qué formarte en liderazgo de marketing marca la diferencia

El rol del CMO ha cambiado más en los últimos cinco años que en las dos décadas anteriores. Mantenerse al día requiere formación continua, no solo experiencia.

Los mejores CMOs invierten en su propio desarrollo: leen los informes de McKinsey, se rodean de mentores, participan en comunidades de líderes y buscan programas formativos que les ayuden a integrar las nuevas competencias que el mercado exige.

Si estás asumiendo el rol de CMO o preparándote para dar ese salto, el momento de actuar es ahora. La función de marketing nunca ha tenido más influencia estratégica, pero también nunca ha exigido tanto de sus líderes.