Folksonomía

Qué es Folksonomía

Las folksonomías, también conocidas como etiquetado social o social tagging, son colecciones de metadatos definidas por el usuario.

Por lo tanto, estamos ante una forma de etiquetado o categorización de contenidos digitales que permite a los usuarios clasificar sitios web, imágenes, documentos y otras formas de datos para que el contenido pueda ser fácilmente clasificado y localizado por los usuarios.

Ejemplos de Folksonomías

Los ejemplos más claros de folksonomías los encontramos en redes sociales.

Por ejemplo, los hashtags de twitter son una forma de taxonomía ampliamente usada por sus usuarios.

O en páginas web como freepick o flickr, ambos proyectos web donde los usuarios son los principales creadores de contenido.

Por qué es importante

Las folksonomías bien empleadas sirven para captar tendencias y detectar nuevos temas de importancia para los usuarios que podemos utilizar para crear nuevas verticales en nuestras páginas webs y, por supuesto, clasificar información de forma autónoma.

Al estar basada en etiquetas añadidas por los consumidores de contenidos en lugar de un webmaster, no es necesario emplear un sistema de categorización de contenidos jerárquicos predefinido, dando lugar a una clasificación más natural y cercana a las necesidades de los usuarios.

Por lo tanto, estas etiquetas acaban siendo escritas en lenguaje natural, en lugar de una lista forzada o formal.

De esta forma, taxonomías y folksonomías se complementan.

Creando un sistema de navegación más completo y parcialmente automatizado.

Perfecto para grandes proyectos.

Limitaciones de las Folksonomías

La folksonomía es una herramienta poderosa siempre y cuando existan muchos usuarios añadiendo etiquetas a una misma información.

Pero tiene sus limitaciones.

El primero de todos es que se necesita un volumen crítico de usuarios que clasifiquen la información de la misma manera.

Además, este sistema de clasificación puede llegar a ser muy caótico y poco relevante.

Piensa en etiquetar un color. Una persona puede decir que parece «cerceta», otra pensar que es «turquesa», y algunas pueden categorizar simplemente como «azul» o «verde».

Se estarían generando demasiadas casuísticas para clasificar un mismo contenido duplicando información.

Por no hablar de la existencia de términos similares, sinónimos o la propia ambigüedad de los usuarios.

Eso implica necesariamente prestar mucha atención y destinar recursos a la limpieza de las mismas.

En conclusión:

Los propietarios de una página web pueden utilizar los datos de las folksonomías añadidas por los usuarios para idear mejores formas de estructurar los contenidos y así ayudarles a encontrar lo que buscan.

Mejorando de esta forma la experiencia de usuario y la navegación interna de la web.

Además, es un sistema escalable y rápido de usar cuando se tiene grandes volúmenes de visitantes.

Enlaces y lecturas recomendadas:

Preguntas Frecuentes

Las Folksonomías es un sistema de clasificación realizado por los usuarios de una página web. Si quieres aprender a potenciar esta cualidad en tu sitio web y facilitar el trabajo a tu webmaster es necesario que comprendas a fondo este concepto para sacar provecho de él.

Tanto la folksonomía como la taxonomía son métodos que se utilizan habitualmente para clasificar datos y contenidos digitales, a menudo mediante etiquetas. La diferencia principal entre ambos es la forma de generarlos. Mientras uno depende de los usuarios el otro debe ser definido por sus creadores.